Hay muchas maneras de ser madre: empecemos por maternar el mundo.
¿Cómo sería el mundo si todos tuviéramos una madre?
¿Cuánto amor se hubiese sembrado y estaría multiplicándose?
Aunque nos encantaría honrar este mes de las madres reconociendo lo maravillosas que son (porque sí que lo son), esta vez hablaremos del vacío gigantesco que queda cuando alguna de ellas nos falta. Nos gustaría que hiciéramos un ejercicio juntos: imaginemos un niño lleno de ilusiones.
Puedes ponerle un nombre en tu mente. ¿Listo?
Ahora imagina que este niño nunca conoció los brazos de mamá. ¿Le prestarías tú los tuyos para que conociera el amor?.

En otro escenario de la vida, qué tal si hoy pensamos en aquellas madres de realidades menos privilegiadas, con un amor absoluto y gigantesco, pero con posibilidades muy limitadas.
Volvamos al ejercicio. Ahora imagina que el niño en el que pensabas hace un momento sí tiene una mamá que lo ama profundamente, pero en su casa los alimentos son limitados y el niño tiene hambre. ¿Le darías tú el desayuno?.

Estos dos ejemplos son cortos, pero profundos, y describen las realidades que muchos niños y muchas madres viven diariamente. Hacen falta más brazos y más platos de comida caliente.
Hoy te invitamos a sumarte a la posibilidad de maternar colectivamente el mundo juntos. Presta tus brazos siempre que alguien necesite un abrazo, empatiza con aquella madre menos privilegiada, y ayúdanos también, a que cada vez menos niños empiecen su día con hambre.
Con tu ayuda podemos cambiar vidas. De las muchas maneras de ser madre, maternemos el mundo juntos.
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The House Project
#DondeLaLuzSiempreEstaEncendida
Colaboradora invitada: Valentina Quintero Duque